Lo que pienso y siento... aquí lo tienes!

No siempre a mi voz se le logra escapar lo que mi corazón grita, hay cosas que solo escritas llegan a expresarse, de manera que los demás sepan lo que pienso, sueño, siento, y anhelo.... pero sobre todo lo que no digo. Escribir es una forma de expresión y una fuente de alimento para el alma de quien lo practica con pasión. Espero por medio de letras hacer llegar y sentir lo que quiero transmitir y expresar y que con palabras no puedo. Esto es para ti. ¡Disfrútalo!

viernes, 7 de junio de 2013

Escuela de golpes



No todos los golpes de la vida perjudican, muchos nos despiertan del mundo imaginario en que vivíamos


Escuela de golpes

La terquedad es una cualidad intrínseca del ser humano. Todos, en algún momento aprendemos lecciones por las malas, y es la incansable vida que se encarga de lanzarnos golpes que nos hacen voltear el rostro y reaccionar.

Con duros golpes aprendes que la vida es demasiado corta para pasarla prestando atención a gente y cosas que no lo merecen o que simplemente no son capaces de retribuir ese esmero emocional.
Con duros golpes aprendes que la amistad y la moda son hijas del mismo vientre, que ambas gustan, emocionan, parecen tan “nice”, y te hacen sentirlas parte tuya, pero que son por temporadas, y que tarde o temprano llega el día en que te das cuenta que no tienes idea de qué tenías en la cabeza cuando te llamó la atención, ni por qué, si al final no te han aportado nada. Aprendes que los amigos, no importa cuánto se envuelvan las palabras “te quiero” entre sus labios, un día te decepcionan, y que la armonía entre lo que dicen y lo que hacen no es más que una ecuación imposible de resolver.

Con duros golpes aprendes que hay cosas que no son para todo el mundo. Una familia perfecta, dinero, salud, amigos fieles, amor, el trabajo de tus sueños, una carrera exitosa, etc., es un conjunto de ofertas que se vende por separado y que a nadie le alcanzan los recursos para obtener  el paquete completo.
Con duros golpes aprendes que tú mismo eres tu mejor aliado, que el contar con otros y confiar en los demás no da beneficios ni es seguro, por lo tanto vivir a expensas de lo que puedas auto ofrecerte es la mejor manera de no decepcionarte.

Pero sobre todo, con duros golpes aprendes, que la mentira, la hipocresía, la poca lealtad, la envidia, la amistad por interés, la arrogancia,  y la maldad se encuentran donde quiera que vayas vestidas de inocencia y buenas intensiones. Aprendes un día que te preocupas demasiado por el bienestar de los que te rodean cuando ellos ni siquiera saben si estás de pies.

Sin embargo, luego que aprendes, a duros garrotazos, y que te gradúas en la escuela de los golpes que te la vida, entiendes que anestesiar el corazón, adormecerlo con recuerdos de traiciones e ingratas emociones, es la mejor medicina para cicatrizar, y más que nada, para crear ese campo de fuerza que evitará que los golpes tengan que enseñarte de nuevo tercamente.  

sábado, 1 de septiembre de 2012

El amor y el odio...

Viendo una película, sale una señora que hizo un comentario a una joven, y que nada tenía que ver con el contenido, pero que robó inmediatamente mi atención... "El amor y el odio son cuernos de la misma cabra...".
¿Es posible amar a quien has odiado u odiar a quien llegaste amar? Creo que todos, en algún momento de nuestra vida, hemos vivido una de ambas experiencias, y tanto el amor como el odio tienen las mismas probabilidades de invadir nuestro corazón.
Yo particularmente, en muchas ocasiones, he pasado de no agradarme alguien en lo absoluto a tener una relación sumamente especial luego con esa persona... lo que difícilmente sucediera es lo contrario, primero amar, y de un momento a otro, tener sentimientos de rencor hacia el mismo ser.
Evidentemente guardar esa clase de emociones no es para nada bueno ni saludable, tanto para el cuerpo, como para el alma, pero como seres humanos imperfectos que somos, pasa.
Creo que no me hubiera detenido a pensar seriamente en esas posibilidades tan certeras de no haber escuchado dicha frase en el filme, a pesar de que llegamos a estar conscientes a veces de que esas cosas están ocurriendo, que nuestros sentimientos han cambiado en un pestañar, o lentamente impulsados por una secuencia de hechos.
Así que, ciertamente corroboro con ello... ambos, el amor y el odio, son cuernos de la misma cabra.

viernes, 24 de agosto de 2012

No importa...

No importa cuánto te esfuerces por alcanzar algo, o soñar con algo... si te pasas la vida sintiendo algún temor, o  miedo a que con los años llegues a convertirte en aquello a que tanto temes, eso llegarás a ser.

¡¿Cuántas veces no pensé en mis posibles fracasos, incluso desde que era una niña?! Ahora, y al ver pasar rápidamente el tiempo, me doy cuenta que lo único que he logrado ha sido tener visiones de mi futuro.

¿Ley de atracción? Tal vez, aunque no es algo que esté acostumbrada a defender a punta de espada... simplemente pienso que puede ser... o no.

Sonaría interesante y alentador decir: vive, vive de manera positiva y olvídate de aquellas cosas que no quisieras que sucedan... no temas a lo que aun no llega, ni te desvivas por miedos fantasmas de hechos que aun no dicen presente. Pero sonaría a cliché y los detesto, y la verdad es que no importa cuánto tratemos de evitarlo, siempre existirá ese temor inevitable de situaciones futuras no deseadas.

No importa cuánto te esfuerces en luchar contra esos miedos... en la mayoría de los casos terminan siendo parte de tu desalentadora rutina, y tu vida será justo aquello a lo que tanta fobia tuviste.

martes, 10 de julio de 2012

Crónica de un atraco


Crónica de un atraco

Aún recuerdo con claridad el día de mi primera, y gracias a Dios, mi última atracada. Fue una mañana gris (pues iba a trabajar) del mes de julio del 2007. Como cada día a las 6:05 am, iba de camino a la esquina de la casa a esperar el autobús, mientras veía de vez en cuando, a papi quien venía caminando a unos tres metros detrás de mí, en vista de que siempre me acompañaba aun cuando el cielo estaba claro esos días. Se supone que debía irme con él, pero su velocidad de salir de la casa me haría perder el transporte del trabajo, así que decidí adelantarme, gran error.
Unos dos minutos después, al ir apenas por la mitad del recorrido, veo un tipo que viene, a la misma altura que papi, en un motor. Noto, aunque no le presté atención, que se mueve de manera silenciosa, a pesar de lo bullosos que son los motores en nuestro país. Pero lo que realmente llamó mi atención fue ver, al voltear una vez más, a papi haciendo más señas que un tráfico, pero que él juraba yo entendía, cuando para mí, en cambio, estaba medio convulsionando. Fue entonces cuando me gritó: ¡¡que te pares ahí!!
Ahí empecé a darme cuenta que algo raro pasaba, y con un pestañar  el motorista ya estaba a la par mía, acercándose desde metro y medio aproximadamente hacia mi derecha. Yo, sin desayunar a esa hora, y con el sueño en los ojos aun, pienso que él me va a preguntar algo, o incluso a darme algún mensaje de papi, quien había empezado a correr hacia mi y al que había visto antes apurado porque entendiera sus extrañas señas.
Ya face to face conmigo, como dirían los gringos, el tipo me dice que le de la cartera, y ahí entonces fue cuando caí en cuenta de que estaba experimentando algo que pensé no me pasaría nunca…. mi primera atracada. Medio paralizada, pero sin perder el sentido, cedo intentar darle la cartera, puesto que el ladrón me la pidió amablemente apuntándome con un arma.
En el lapso de tiempo que hubo entre el instante en que él me dijo que le de la cartera y cuando empecé a desenganchármela  del brazo, hubo un momento de tensión y cálculo, vi a papi a mi derecha como se acercaba, y luego vi al ladrón con el arma, entonces pensé: si dejo que papi se acerque con este tipo aquí, y con lo acelerado y rabioso que es (por algo le llamamos Homero de cariño) se atreve a ponerse a pelear,  y quién sabe lo que pueda pasar. Así que inmediatamente pensé en entregar lo que tenía tan rápido que el ladrón pudiera fugarse antes de que papi termine de llegar donde mi y evitar una tragedia.
Así mismo lo hice, tomé la cartera, pero en lugar de dársela en las manos, la lancé por encima de él, de manera que cayera en el suelo de su lado que daba a la calle y no donde mí, todo esto pensando que al caer y el voltearse a recogerla del suelo, me daría tiempo a empujarlo y moverme de ahí, o no se, quizá darle un par de pataditas. Pero me salió el tiro por la culata, el tipo parece que mínimo, jugaba béisbol en la posición de jardinero central, porque alzó los brazos en ese instante de una forma tal que me pareció  ver en persona a Elastic Girl de los Increíbles, alcanzando agarrar la cartera en el aire.
Pero él no se conformó con la cartera no, sino que me pide el celular, y no es que me haya quitado el celular lo que me molestó, es que lo viera, debido a que lo tenía cubierto entre los libros que llevaba en los brazos y el pecho, además del hecho de que mi celular parecía más un video juego o calculadora que un teléfono, tanto así que  todo el mundo cuando lo veía me preguntaba si era de tó, menos celular, ahh pero el ladrón, experto en tecnología, además de amable, tenía que identificarlo de una vez…
Así que ni modo, se lo di, y justo terminando papi de llegar el tipo aceleró y se fue. Y todo lo que me dijo papi (que según él me había dicho con sus señas y gestos) me lo voy a reservar.
Después de todo eso, que pasó en cuestión de segundos, no me quedó más remedio que continuar caminando hacía mi guagua, antes de que me dejara.
Pero luego de darle mente…  lo lamenté por el ladrón, porque aunque acostumbro llevar una sucursal de la casa en mis carteras, ese día andaba con una pequeña, y tan solo unas cuantas cosas, y lo mejor de todo, $20. 00, que sería lo único que ganaría el tipo, quien seguro me atracó un 26 haciendo cocote con que andaba con el sueldo que cobraría el 25. Pobrecito.
Ya con el asunto de la querella en la súper policía pues tendría que escribir una novela, en vista de lo especiales que son aquí en Dominicana. Así que por el momento solo espero no vivir de nuevo esa experiencia, y claro, esperar a quien me acompañe a la parada y no asumir que los ladrones nunca fueron atletas.

viernes, 19 de noviembre de 2010

¡Qué será de mi cultura sin los grandes como tu…!

Aunque admito sus errores y debilidades, se que es una tierra llena de talento y gente con un dinamismo, hospitalidad y alegría inmensas, capaces de transmitirlo a otros pueblos e influir en ellos de una manera tal que no puedan evitar tener que visitarnos.

Qué tristeza al ver a Luisito Martín partir, un humorista único, que con su gracia inocente dibujaba una sonrisa y tocaba una carcajada en el pueblo dominicano. Pero me quedé serena, porque muchos quedan como él… pero, ahora veo partir también a Freddy Beras, el gordo querido del pueblo, que de la manera más jocosa, se incomodaba con el Gobierno o con cualquier persona que anduviera haciendo lo incorrecto y les decía sus tres verdades, sin pelos en la lengua, pero nunca, nunca sin cumplir su misión de hacernos reír.

¡Qué tristeza me da! Tener que ver partir la esencia del talento dominicano, la vieja escuela, aquellos de los que aparentemente a muchos no les interesó aprender… tantos disparatosos haciéndose llamar cantantes, y portavoces de la cultura dominicana, qué pena me da, cuánto lamento la partida uno por uno, de los que para mi, sí son embajadores de una cultura exquisita y única como la mía.

Qué será de mi cultura cuando no tenga mas Juan Luís Guerra, mas Boruga, mas Jhonny Ventura, mas Jochy Santos, mas Milly Quezada, mas de los grandes, de los que se toman la patria en serio, de los que les interesa llevar en alto el nombre del país en lugar de ponerlo en ridículo por ganarse unos pesos.

Qué será de ella, si quienes sustituyen a los maestros son alumnos mediocres. Me imagino escribir un ensayo sobre las costumbres de mi país en unos diez años: sobre mambos, chistes rojos y malos, televisión vulgar, rap que solo transmite acoso y violencia, programas sensacionalistas y ridículos que ni siquiera los niños podrán ver o escuchar, una radio colmada de palabras obscenas… ¿esto es lo que nos quedará?

Qué tristeza me da… ¿Qué será de mi cultura sin los grandes como tu Freddy? Talentoso, humano, sincero, sencillo, profesional, una persona que creía, de los pocos, en las oportunidades para aquellos que las merecen y que no las tienen, que ayudabas a todos sin mirar quién era… ¡Descansa en paz gordo Beras!

Julissa Díaz de Galindo

Admiradora

miércoles, 9 de junio de 2010

¿Se quiere morir de un infarto? Viva en R.D.

En el mejor lugar del mundo para coger piques, aproveche las más atractivas ofertas de abusos, descaros y costumbres que nos llevan al hoyo cada día más… no lo piense, venga ya a República Dominicana, tierra para suicidas.

Seguramente la principal causa de muerte en la República Dominicana es el infarto, embolia o derrame cerebral, producido por la presión a través de la impotencia al ser víctimas de tanto coraje y pique, como lo es el pueblo dominicano. Y si esa no es la principal causa, estoy segura no tardará mucho para que así sea.
Es que definitivamente las barbaridades que se ven a diario aquí son increíbles, o lo fueran al menos si no lo estuviera viviendo. Ya había hablado del caso de los congresistas, que además de ser analfabetos la mayoría, odian trabajar por su lujoso sueldo, y aun así ganan mejor que el presidente de la República, desde 125 a 300 mil pesos mensuales, según el aumento del año 2009, eso sin contar las exoneraciones de impuestos, dietas, viáticos, entre otros beneficios por su ‘’arduo’’ trabajo.
Tanto ganan esos infelices, y cuántos profesionales, preparados, capacitados que están recibiendo unos 10 mil pesos por trabajar hasta 12 horas, y eso, que estoy hablando de uno de los mejores sueldos. Pero mientras tanto, en la Universidad Autónoma de Santo Domingo trabaja un diputado, que gracias a los riñones de este pueblo se atreve a ganar de nuevo, disque dando clases, me tocó una asignatura con él y pregúnteme cuántas veces fue al aula, terminamos tomando clases faltando 5 semanas para concluir el semestre y con un sustito, porque el señor estaba muy ocupado embobando a un grupo para ganar las elecciones recientes.
Pero lo que realmente me alzó el nivel de sangre hoy fue ver en el Listín Diario, una noticia donde se hablaba del mismo cuento de siempre, la regularización de la situación energética del país, (http://chuta.org/0e8d07) donde según el señor Marranzini el problema de los apagones sigue siendo que no se paga la energía, y que el Gobierno hará revisiones para detectar fraudes e incumplimiento en el pago de la factura en los sectores que ‘’reciben’’ luz 24 horas.
Puro cuento nada más, hace más de 20 años, desde que era una niña estoy escuchando la misma excusa. En el caso del sector donde vivo, nos ganamos las 24 hrs. de luz, ahora bien, si no se paga cómo es que nos permitieron el susodicho ‘’privilegio’’. Pero lo más bello del caso, es que de esas supuestas 24 hrs. no recibimos ni 15, no se puede dormir siquiera porque uno de los apagones fijos como la factura de pago es de tres a seis y media de la madrugada.
¿Cómo rayos la gente no se va a robar la luz? Si la pagamos y no nos cumplen. Y no sólo eso, son tan descarados y obvios a la hora de robar que en mi casa llega hace más de un año el recibo de tres mil y pico de pesos, a veces casi cuatro mil, donde sólo se pasa el día en la casa mi madre, que no hace más que ver televisión, además del uso de la nevera y una computadora que se encendía en la noche por una o dos horas y que ya hace meses no está.
¿Pero quién demanda a la CDEE? Compañía cuyas siglas debería corresponder a Cleptómanos Dominicanos Expertos del Este, tratándose de esa parte de la ciudad. Nadie puede, si vas a reclamar no saben nada, no se explican y no se hace nada. Así que usted no le queda de otra, como en cada cosa que se ve a diario en el país, con TODO, que respirar profundo, decirle tres cosas de las que piensa al que esté atendiéndolo y dar media vuelta para seguir viviendo en angustia y rabia que solo pueden ser tragadas. Porque venga el gobierno que venga, seguirá siendo la misma vaina, y el número de infartos producidos por el sistema aumentará cada vez más con los años.
Mi recomendación, póngase a escribir como yo, cómprese muchos relajantes musculares, vaya mucho al cine, ríase de los problemas, piense en que es una pesadilla de la que algún día despertará, aunque lamentablemente sea sólo imaginación nuestra y repita conmigo la frase: ¡Welcome to Dominican Republic!

viernes, 16 de abril de 2010

¡¡Fuera a la Barrick Gold!!


Primero permitimos que pueblos diversos nos invadieran y acabaran con las riquezas de nuestra bella isla y nuestra raza, luego que utilicen el país como baño público arrojando el rockash, después era la cementera a la que nos opusimos hasta vencer y ahora, una vez más, otros se proponen hacer lo que les plazca ofreciéndonos su dinero, que lamentablemente, llena los ojos de muchos. Si usted pensó que se había acabado el tiempo en el que nos cambiaban espejitos por oro se equivocó, aun pretenden seguir viéndonos las caras a los dominicanos, así que una vez más digamos NO.